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viernes, 6 de mayo de 2011

Crónica_Sevilla: Mariano Aliaga


SEVILLA: DANIEL LUQUE, UN DIABLO EN EL INFIERNO

MARIANO ALIAGA / HIDROCÁLIDO

La feria circula como trasladados al “infierno”, postizo añadido al Real lleno de cacharritos, noria y montaña rusa con vagoneta que primero subió tranquila la pendiente de los aburrimientos toristas para bajar con vértigo gracias al impulso de Juli y Manzanares haciéndonos circular boca abajo igual que pusieron la plaza.

Llegaron después tres días más de relajamiento plano en recta infinita, tal como llegan algunos al tendido después de excesos de manzanilla o rebujito en casetas a mediodía. Esos a los que ayer la actitud de los toreros, sobre todo Luque, fastidiaron el puntito en que se desea ausencia, porque se empeñaron en ser ellos la atracción en lugar de las del “infierno”.

Enfrente toros de Torrehandilla y Torrehebreros, con pitones enrojecidos parecían diablillos, pero solo de apariencia porque resultaron faltos de raza aunque nobles, que pudieron inclinar la balanza del lado soporífero por el peso de la mansedumbre, de no ser por la actitud de los de luces. Una excepción, el primero de la tarde, con clase y duración, importante, humillando en la muleta al galope. El resto rajados, unos antes y otros después.

Lidió El Cid a ese primero con buena técnica y poco lustre. Un Cid tránsfuga porque antes dominaba con la izquierda y ahora domina con la oposición, consiguiendo por la derecha las mejores tandas. Más decisión y cercanía faltaron al torero de Salteras conformándose con una faena correcta, necesitada de ambición para cortar un par de orejas que se quedo en la mitad después de buena estocada. Si le sirve, bienvenida sea.

El cuarto titular fue devuelto por la escasa paciencia del presidente sin esperar a una posible recuperación tras una primera vara que no pudo tomar. El sobrero del mismo hierro, sin fuerzas ni opciones de lucimiento. En el recuerdo, el que volvió a toriles.

Cayetano salió con ganas luciendo variedad con el capote en quites y galleos hasta el caballo. En el segundo de la tarde no apretó el acelerador y se rindió ante la mansedumbre expresa. Con el quinto derrochó voluntad descalzo, porque deben ser las zapatillas culpables de amplias distancias y cortos valores. Sintiéndose ligero afloró la vena con glóbulos de apellidos mostrándose muy firme ante un animal incierto al que no dudó un milímetro, incluso en tablas ya rajado, para robarle algunas tandas de mérito con las que hubiera cortado una oreja de no pinchar el primer intento aunque luego enterró el estoque, quedando en vuelta al ruedo tras petición.

Daniel Luque sobresalió por encima de sus compañeros mostrando una gran disposición, sin rendirse ante las pocas opciones de su lote. Inventor, o mago. Varita mágica sin secretos, solamente esfuerzo y fe. Sobre todo en sí mismo. Ya la faena al tercero fue merecedora de oreja si no hubiera pinchado, porque antes de huir su enemigo a la querencia pudo cuajarle buenas tandas en los medios. Después alargó en exceso el trasteo intentando recuperar la complicidad del tendido. En el sexto, su voluntad y decisión entre el tercio y las tablas, dejando la muleta en la cara, corriendo la mano y templando primero, redondo con arrimón después, le llevaron a pasear una merecida oreja sacada de la negra chistera vacía.

Un diablo.

FICHA

11ª Feria Sevilla. Lleno aparente.

3 Toros de Torrehandilla (2º, 3º y 6º)

3 Toros de Torrehebreros (1º, 4º bis y 5º)

El Cid: oreja y silencio.

Cayetano: silencio y vuelta al ruedo

Daniel Luque: saludos y oreja.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Sevilla_Feria(VIII)_Crónica


SEVILLA: Y LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON

MARIANO ALIAGA / HIDROCÁLIDO

Los artistas externos al ruedo que plasman en pintura, escultura y poesía la fiesta de los toros son capaces de transmitir conceptos diversos al espectador habitual. Sabiduría y don para hacer arte del arte.

Un amigo poeta, antes de la corrida, me decía que las tardes de viernes y sábado habían sido un plácido sueño con toros embistiendo, toreros a hombros, indultos y Puertas del Príncipe. Un sueño en Sevilla donde dormir es pecado porque la ciudad solo invita a vivir. También explicaba que antes de viajar aquí no hubiera imaginado mejor sueño que “Arrojado” y Manzanares. Todavía es el único tema de conversación.

Dormido con sonrisa abierta bajo los ojos cerrados, los clarines de la Maestranza han sonado como un despertador de martirio para romper la imaginación dormida, volviendo a la realidad más habitual.

Corrida de El Ventorrillo bien presentada pero sin tipo de embestir, cortos de cuello, lo peor estaba por dentro, huecos de raza, parecieron devolvernos al inicio de feria.

Lo mejor de la tarde pudo extraerlo El Juli al cuarto, menos malo del encierro. Naturales conseguidos por tesón y voluntad hasta que su enemigo sin balas se atrincheró en tablas, rajado. Estocada trasera y ovación merecida. Solo silencio escuchó tras liquidar al primero, que se metía por dentro con la cara arriba, no mereció más que la estocada casi entera, después de intentarlo.

Miguel Angel Perera alargó en exceso la primera faena con un toro que solo le miraba y derrotaba en el viaje. Tampoco tuvo suerte con el quinto que pronto se fue a la mansa querencia. Dos silencios.

Daniel Luque destacó en el sexto, que fue muy protestado por doblar en varas. Brindó al público recibiendo protestas por agravio de contraste, aunque luego demostró por qué mantuvo el capote arriba evitando la devolución. Con tesón pudo torear con la izquierda en fases lucidas para después hacerlo desperdicios al fallar a espadas, recibiendo palmas de consuelo.

Con el tercero también expuso sus ganas, pero no había opción siendo silenciado después de no acertar con los aceros.

Mejor hubiera sido seguir soñando. Para esto, por favor, no me despierten.

FICHA

Sevilla 8ª feria. Lleno

6 Toros de El Ventorrillo.

El Juli, silencio y ovación.

Miguel Ángel Perera, silencio y silencio.

Daniel Luque, silencio y palmas.


domingo, 1 de mayo de 2011

Sevilla_Preferia(VI)_Crónica





SEVILLA: MANZANARES INDULTA Y CORTA CUATRO OREJAS

MARIANO ALIAGA / HIDROCÁLIDO

Puedo asegurar que después de finalizar el festejo, vi a la Giralda inclinarse en gesto de pleitesía a un torero que había derramado su arte dentro de la cercana Maestranza. Giró la vista la Torre del Oro y el Guadalquivir hizo la ola. Todo por el terremoto con epicentro en la plaza provocado por Jose María Manzanares. Fuerte sacudida en Sevilla, España y todo el mundo taurino. No hubiéramos abandonado nuestra localidad en toda la noche para seguir percibiendo el aroma de torería que en el albero quedaba, como vapor de una lluvia que afortunadamente respetó el festejo. Tarde histórica, con discutible indulto, pero histórica por ello, el primero de la historia en esta plaza a un toro, porque hace cuarenta y tres años fue perdonado un novillo de Albaserrada. Hoy, Manzanares cruzaba a hombros la Puerta del Príncipe con cuatro orejas en el esportón escuchando los gritos ¡Torero, torero! del público que llenó el tendido y permaneció allí inmóvil hasta ver al alicantino desaparecer entre la multitud que esperaba en la calle.

Gran faena a su primero de la ganadería titular Nuñez del Cuvillo, de nombre “Arrojado” con 500 kilos en la romana, justo de presencia, salvado por delante. Bravo y noble en los engaños, cumplió en el caballo, sin más, donde le midieron el castigo con un segundo puyazo de trámite. Humillando y con transmisión e incansable embistiendo. No pareció ser completo en la lidia. Sevilla tuvo que ser más severa y no atender una demanda iniciada desde el ruedo. Manzanares estuvo cumbre toreando, sobre todo en temple y elegancia siendo culpable del perdón. Buen recibo por verónicas y con la muleta enganchando delante y rematando muy atrás. Mejores los de figura recta como los monumentos que le rodeaban, parecía posar para sesión de moda mientras con mano baja mandaba al “cuvillo” incluso en las tandas que cambiaba el viaje, corrigiendo sobre la marcha. Excelentes los de compás abierto por ambos pitones cargados de riñones. Todo de verdad y muy despacio, muy sevillano, sin prisa, pero haciendo las pausas para la recuperación de su enemigo, hoy amigo colaborador del triunfo. Intercalando espaldinas y rematando con cambios de mano más el de pecho muy largos y final de faena enroscándose el toro a la cintura. Tras sus miradas al palco, el público comenzó a pedir el indulto entre la apoteosis, que finalmente fue concedido. Vuelta al ruedo con dos orejas que nadie pidió, no por falta de méritos, que sobraban, sino porque el público anduvo despistado debido a la falta de costumbre de ver el pañuelo naranja. Las grandes faenas se premian con trofeos al torero, no con indultos. Afortunadamente el presidente, atento, asomó los dos pañuelos blancos. Vuelta al ruedo con el ganadero llorando, como parte del público.

En el sexto, Manzanares volvió a recrearse con otro toro pleno de calidad. Naturales y derechazos para volver a vivir lo que con su tercero había parecido un sueño. Estocada arriba y otras dos orejas.

A Morante le devolvieron demasiado pronto el primero al caer después de ir al caballo. El sobrero, del mismo hierro, tuvo transmisión, pero a Morante le faltó temple y planteamiento en una faena acelerada que se quedó con el premio de saludos desde el tercio. En su segundo, flojo, ya cogió la franela para tras un breve tanteo tirarse a matar, recibiendo pitos.

En el que abría plaza, para Julio Aparicio, pudimos ver lo mejor con los capotes. Verónicas de inicio y quite con mucho temple al que respondió Morante con una verónica y una media que sus seguidores se llevan a casa como recuerdo.

Julio Aparició inició la faena a su primero creando esperanzas para luego caer en la desconfianza escuchando algunos pitos. En el cuarto simplemente abrevio, siendo pitado. Su lote merecía y podía más.

Siete orejas en dos tardes. Menuda fiebre.

sábado, 30 de abril de 2011

Sevilla_Preferia(V)_Crónica



SEVILLA: PURO DON JULIAN

MARIANO ALIAGA / HIDROCÁLIDO

Tarde encapotada. Con capote de nubes cubriendo el cielo, capotes de agua en los espectadores que llenaron el coso de El Baratillo y capote, lo que se dice capote de verdad en el ruedo solo lo desplegó el Juli . Algo quizás Cayetano en el quite al segundo, pero la réplica de El Juli le dejó en evidencia, interpretando verónicas lentas y profundas con capote volando casi bajo las rodillas, como los volantes de flamenca que ya comienzan a verse.

Esa fue una muestra de que el manso que correspondió a Julián, en otras manos hubiese resultado inédito e incluso habría huido a tablas para justificación de torerillo, Pero no, la ambición del madrileño hizo inventar una faena basada en la diestra con rotundos redondos conseguidos dejando la muleta en la cara, consintiendo y llevando, sin forzar. Pies quietos, trayectoria de mano y giro de muñeca. Muleta de poder, mando y orden. Encelando para cuajar tandas de gran transmisión al tendido, rematadas con pases de pecho y molinetes repetidos hasta en tres ocasiones. Así se las tragaba el toro como sin querer, una tras otra mientras escuchaba la música de la banda, como solo aquí suena. Paso doble arriba, ni un paso atrás abajo. Incluso por el pitón izquierdo que parecía imposible quiso al menos demostrar en una tanda que también se imponía. Estocada empujada por la grada y explosión de júbilo con dos pañuelos en el palco de la presidenta.

Una le faltaba a El Juli para salir por la Puerta del Príncipe y los que conocemos su momento anticipamos que de no ocurrir una catástrofe lo conseguiría. Y lo consiguió. Con otro manso pero con peor sangre que su hermano anterior, desplegó su técnica y paciencia para conseguir derechazos de buen corte. Pinchazo arriba y estocada, paseando el trofeo necesario.

Enrique Ponce anduvo desconocido, aburriendo con un lote que sin ser magnífico al menos fue potable, en unas faenas que se hicieron largas por vacías de contenido siendo silenciadas.

Cayetano por debajo de sus dos enemigos, desconfiado y falto de sitio, como de haber toreado poco, carente de preparación con dos toros que merecieron más y se podrían haber ido con menos despojos en su sitio. Dos silencios.

Por fin llegó un triunfo en el ciclo, que no debe hacer olvidar lo que ocurrió días anteriores.

FICHA

6 Toros de Garcigrande

Enrique Ponce, Silencio y silencio.

El Juli, Dos orejas y oreja.

Cayetano, Silencio y silencio.

miércoles, 27 de abril de 2011

Sevilla_Preferia(II)_Crónica

foto: Arjona /Aplausos


SEVILLA: CORRIDA ZAPATÉTICA

MARIANO ALIAGA / HIDROCÁLIDO

Cuando el presidente de turno en la Maestranza no quiso mostrar el pañuelo verde para devolver al inválido segundo, alguien gritó desde el tendido: “Eres peor que Zapatero”, recibiendo el exagerador una ovación cerrada. Entonces vino a la memoria el término “España Zapatética” escrito por Vicente Zabala en el diario El Mundo.

La corrida tuvo mucho peligro, como la situación. Y la tarde no remontó, como el país. No hubo brotes verdes, ni subió la bolsa de triunfos porque en el Ibex 35 de la corrida, las acciones que compró la empresa en títulos de Dolores Aguirre resultaron a la baja.. Los más perjudicados, los de siempre. Pequeños inversores que adquirieron la entrada para contemplar la ruina absoluta de ilusiones. Crack del 26 de Abril.

Mérito de los corredores en bolsa, brokers de oro, queriendo manejar los títulos de Aguirre, porque estuvieron valientes pretendiendo que los ocupantes de la mitad del aforo obtuvieran algún beneficio en su inversión. Imposible misión pero digno intento, realizado a fondo por una terna de pocas oportunidades ante toros de desigual presentación, flojos y con peligro.

Antonio Barrera, a su primero le aguantó los derrotes con firmeza en los medios, llevándolo con la derecha pero sin continuidad porque el toro se quedaba, más pendiente de las luces que la tela. Por el pitón izquierdo no permitió ni uno. Tres pinchazos, media y silencio. En el cuarto, tuvo Barrera que tragar aún más imponiéndose con voluntad y dejando la muleta en la cara pudo ligar alguna serie con la diestra, cosechando donde no había semilla. Estocada y ovación merecida.

Salvador Cortés no tuvo opciones. Despachó pronto y mal al inválido que el presidente mantuvo, si bien es cierto que pareció lesionarse en algún lance inicial. El quinto, tampoco fue de izquierdas, aciertan las encuestas, porque solo por derechazos pudo ligar una tanda el torero sevillano antes que el animal se le rindiese en la cara, echándose al suelo para ser apuntillado. Dos silencios.

Alberto Aguilar, se enfrentó a un lote ajeno a los engaños que solo buscaba el bulto. Valiente y decidido, poco le hubiera servido, pero ni esa opción tuvo. Imposible. Y eso que recibió a tres porque el sexto fue cambiado por un sobrero del mismo hierro. Fue silenciado en ambos.

Dos corridas toristas llevamos. Ni una vuelta al ruedo. Esto da un miedo Zapatétrico.

FICHA

SEVILLA. 2ª Feria de Abril. Media Plaza.

Antonio Barrera. Silencio y ovación .

Salvador Cortés. Silencio y silencio.

Alberto Aguilar. Silencio y silencio.




lunes, 26 de julio de 2010

JUAN PABLO ACARICIA EL CIELO DE MADRID

Juan Pablo Sánchez. Foto: Larga Cambiada (Paloma Aguilar)


MADRID: JUAN PABLO ACARICIA EL CIELO DE MADRID
MARIANO ALIAGA / HIDROCÁLIDO

Dicen que “De Madrid al Cielo” aunque si hay que alcanzarlo pasando por la plaza de Las Ventas, el ascenso es duro, muy duro. Peldaños en el camino formados por público diverso, miedo escénico, novillos como toros en muchas plazas o más que toros por astifinos, viento que habita en este ruedo acomodado como inquilino de baja renta aunque incordie al vecindario, pañuelos de plomo en el tendido y en manos de presidentes aferradas a la barandilla del palco para mantener dureza en el criterio, insensibles ante noveles y sin fuerza para levantar el pesado moquero blanco más allá del pasamanos.
Juan Pablo Sánchez ayer ascendió por la escalera de todas esas dificultades hasta tocar, acariciando con la yema de sus dedos el cielo madrileño, sin poder quedarse allí por la maldita espada que no quiso clavarse más allá de su mitad, por más que el hidrocálido la empujara entregándose en la suerte.
Primer tramo de escalera desplegable en coche de bomberos más a la conquista que al rescate, o también a éste, viniéndonos al recuerdo las tardes infinitas de San Isidro donde el toreo de Juan Pablo nos hubiera salvado del tedio. Primer tramo, decimos, ascendido con esfuerzo, sudor en la frente, firmeza en las piernas, inteligencia en la cabeza, claves para adquirir el control de la situación y moldear el barro negro de su primero que engañó al irse a tablas de inicio para empujar después con fuerza al caballo, mostrándose encastado en la muleta, donde la clave estuvo en los inicios de Juan Pablo doblándose por bajo, haciéndose el novillo a su gusto para después, incluso en terrenos prohibidos, interpretar fases importantes sobre todo con la diestra, aunque también lo consiguió por naturales al principio inciertos. Muleta por delante para embarcar y dejándola, sin moverse, para ligar las tandas aprovechando la movilidad con el temple innato. Y ante el parón, firmeza, sin dudas y sin perder la linea recta de la figura, tragando él y el tendido. Estocada y merecida oreja para asentar ese primer tramo de ascenso con media puerta grande abierta.
El ascenso por el segundo tramo debía ser con el cuarto de la noche, también de El Montecillo como toda la novillada, que fue más noble llegando más claro a la muleta, en lo que colaboró la ovacionada suerte de varas que ejecutó Pepillo de Málaga, por agarrarse arriba, midiendo el castigo en los dos encuentros. Ahora la arcilla era color castaño y más manejable que la anterior, permitiendo al mexicano lucirse en los doblados iniciales, no de tanteo sino de temple, rematados con el desprecio y un cambio de mano que conectó al público en sintonía con el ruedo, para no desconectarse durante toda la faena con las mismas bases que la anterior pero con las sorpresas para distraídos como los pases por detrás y los pitones en la taleguilla a mitad del pase, finalizado con los pulsos del corazón acelerado trasladados a la muleta en toques que consiguen finalizar el suspense. Justa medida en ambas faenas de tiempo y forma para pedir el estoque a su mozo, cuando Juan Pablo acariciaba el algodón azul del cielo madrileño que es lo mismo que la gloria taurina. Agarró fuerte la empuñadura y se tiró a matar con la fe que atesora y el empuje de los asistentes. Clavó media arriba que fue suficiente para ver doblar a su enemigo y aparecer pañuelos en el tendido pero no para que el brazo perezoso del presidente asomara el suyo, que además no lo es, porque es de la plaza. Ahí se quedaron los dedos del hidrocálido arañando la gloria de Alcalá, para bajar y dar una vuelta al ruedo, sumando así un magnífico balance en su presentación.
Sus compañeros de terna tuvieron silencios como balances. El francés Patrick Oliver no consiguió coger la media al incómodo segundo y el quinto no le dio muchas opciones llevando siempre la cara arriba provocando deslucidos enganchones.
El español Antonio Espaliú mostró un buen concepto de su toreo con gotas andaluzas en el compás abierto de su capote y algunos trazos con la muleta. Resultó herido al entrar a matar al sexto y quedarse demasiado tiempo a merced en el suelo, recibiendo una herida en la cabeza y otra en la cabeza de carácter leve.
Al salir, mucho tiempo tardó Juan Pablo en llegar al coche de cuadrillas por la gran cantidad de aficionados que solicitaban la foto recuerdo con la joven promesa. Peaje del triunfo.

FICHA

Madrid, Las Ventas: 3ª de las Novilladas nocturnas. Un tercio de entrada.

6 Novillos de El Montecillo.

Juan Pablo Sánchez, oreja y vuelta tras petición.
Patrick Oliver, silencio y silencio.
Antonio Espaliú, silencio y silencio.

domingo, 18 de julio de 2010

NAVAS DEL MARQUÉS

NAVAS DEL MARQUÉS (AVILA): UNA OREJA PARA ADAME. FERRERA Y SASTRE A HOMBROS
MARIANO ALIAGA / HIDROCÁLIDO

Es curioso adentrarse por los rincones serranos cerca de Madrid, entre pinos derechos como velas que todavía estuvieran encendidas rindiendo homenaje a la selección de futbol campeona del mundo hace solo una semana , provocando la unanimidad unida bajo el símbolo de una bandera, antes oculta vergonzante o símbolo mal interpretado solo de algunos, ahora asomada a los balcones de cualquier pueblo nacional por pequeño y oculto que sea. Rojo y gualda con la silueta de un toro bravo en su interior que al menos de esta manera se muestra en público. Envidia del poder unificador del futbol que bien podría ceder parte de su plasma para inyectar unidad a aficionados y profesionales taurinos, construyendo el salvavidas imprescindible y arrojarlo, en principio sobre Cataluña, para después extenderlo a todo el territorio español.
Poder implacable del futbol que consiguió aplazar festejos coincidentes con final mundialista, entre ellos el celebrado hoy el Navas del Marqués, con la presencia del torero mexicano Joselito Adame que después de su gran actuación en Soria hoy no disfrutó de la suerte en el sorteo ni pudo mostrar su mejor cara en la plaza. Primer toro reservón y orientado, peligroso, con el que después de intentonas abrevió el trasteo. Segundo también grande pero con más bondad que su hermano, aunque sin entregarse, que engañó antes de varas llegando con cierta nobleza a la muleta dentro de su cantada mansedumbre, ante el que Joselito interpretó las mejores fases de la tarde sobre todo por el pitón derecho en series largas conseguidas tras un trasteo inicial para acomodar la embestida de su enemigo. La espada, calvario este año para el hidrocálido, aunque entera, quedó tendida por lo que solo le concedieron un trofeo.
Antonio Ferrera fue el triunfador cortando cuatro orejas ganándose al público en banderillas y cumpliendo con la muleta ante ambiente festivo local.
Daniel Sastre completó la terna de su alternativa, consiguiendo dos trofeos en el toro que quedará siempre en su memoria, guardando cuidadosamente su mozo de espadas esos dos trofeos que no solo quedarán en el recuerdo sino en su vitrina, tras mostrar la gran voluntad y la técnica justa supuesta a un toricantano. En el sexto la espada le arrebató mayor triunfo.
Todo con una corrida de Alcurrucén, grande de tamaño, desigual de juego y edad.

FICHA

NAVAS DEL MARQUÉS (Ávila). Más de media entrada.
6 Toros de Alcurrucén.
Antonio Ferrera, cuatro orejas.
Joselito Adame, palmas y oreja.
Daniel Sastre, en su alternativa, dos orejas y palmas.

lunes, 28 de junio de 2010

JOSELITO ADAME, OREJA QUE SABE A POCO

foto: Manolo Briones. Aguascalientes 23 de Abril. Suerte Matador



SORIA: JOSELITO ADAME, OREJA QUE SABE A POCO
MARIANO ALIAGA / HIDROCÁLIDO

La mejor versión de Joselito Adame, original sin subtítulos, no ha sido suficiente para obtener el necesario triunfo en la plaza de Soria por culpa de esa maldita espada que tanto da y tanto quita. Parecería el estoque la anticuada censura que arrebataba escenas del film completo que hoy debió ser la clamorosa salida a hombros del hidrocálido con todo el público a favor, ganado en todos los tercios de la lidia al magnífico sexto de Albarreal que tuvo motor y nobleza. Pudo más la censura inquisidora de satisfacciones, que eliminó de las imágenes proyectadas el acierto con la espada .
Recibo con larga de rodillas, quite por lopecinas ante galope de burladero a los medios para encender las emociones, banderillas como nunca le habíamos visto antes, con dos pares de poder a poder clavando arriba y parando después, terminando con un tercer par al quiebro en lo alto y los gritos de entusiasmo en el tendido. Brindis al público para hincarse de rodillas citar en los medios e interpretar tres más el de pecho sin levantarse. Tandas con profundidad finalizadas con el del desprecio, en las que se le nota a gusto con rabia al saberse capaz de ejecutar los sueños anteriores, de mes infinito. Crece el alma del torero y la faena hasta que en un remate pierde la cara y recibe un revolcón que deja al aire medias vergüenzas posteriores pero aflora la casta para tirarse de nuevo de rodillas y muletear con raza y quedarse en el desplante. Manoletinas finales, colocación para la suerte suprema, silencio, más silencio, se tira y pincha. Decepción con gritos tranquilizadores desde la grada que no sirven de ayuda para volver a pinchar, creciendo la decepción arriba y abajo, desesperación abajo, tristeza arriba. Tanta que al retirarse finalizado el festejo, Adame fue obligado a pararse en los medios para escuchar las voces coreando“¡torero, torero!”
El acero entró completo después de su labor al tercero, exigente con movilidad, al que Joselito sometió por abajo en tandas con la diestra. También lo intentó por el pitón izquierdo, con las protestas del toro que no quería ir por ahí. No volvió la cara Adame consiguiendo la comunicación con el público que pidió con fuerza las dos orejas de las que el presidente solo concedió la mitad.
El Juli abrió cartel demostrando su gran momento. Primero con un animal escaso de fuerza que rodó en el caballo y banderillas, al que el madrileño supo dar el temple y tiempo necesario para que en sus manos no volviera a caer, cortándole una oreja tras pinchazo y estocada. El cuarto resulto imposible por pararse al acusar un puyazo aunque no fuerte si sangrante que le mermó en exceso.
Miguel Angel Perera también sufrió el síndrome del acero sin acierto, sobre todo tras una gran faena al muy buen quinto, con el que pudo desarrollar su toreo aprovechando la bondad del animal, que nunca se cansó de embestir por aquí y por allá. Perera muy firme incluso en la cara, moviendo telas sin mover los pies. Con el soso segundo nada tuvo eco aunque el extremeño lo intentó incluso en las cercanías.

FICHA
3ª Feria de Soria. Tres cuartos de entrada.
6 Toros de Albarreal
El Juli, oreja y saludos.

sábado, 26 de junio de 2010

Feria Taurina San Pedro y San Pablo 2010 - Burgos





BURGOS: MACÍAS, SUMA Y SIGUE
MARIANO ALIAGA / HIDROCÁLIDO

La campaña europea de Arturo Macías no está siendo fácil, al contrario de lo que se pueda pensar leyendo solamente los resultados de festejos sin querer entrar en el fondo y desarrollo de ellos. Percances en Valencia, con oreja, y Sevilla, verdad de valentía en Madrid y oreja en Alicante, completan el esportón actual.
Ayer en Burgos, además de contra la inoportuna lluvia que llenó localidades a cubierto y pasillos interiores en la espera de escampar, vaciando tendidos a la intemperie, el hidrocálido tuvo que pelear con una corrida falta de raza y fuerza que ofreció escasas posibilidades de lucimiento. Pero para quienes conocen al torero, dicen saber que su espíritu positivo es capaz de sobreponerse ante las condiciones negativas, intentando con más fuerza aún ganarse al tendido. Carisma lo llaman.
La tarde mojada desembocaba en el río Arlanzón que atraviesa la ciudad, tras una faena sin calado de José Ignacio Ramos y una oreja cortada por Salvador Cortés al mejor de la tarde en buenas fases aunque sin conquistar con emoción la grada. Apareció Macías para lancear por verónicas sin pruebas y quitar por gaoneras con cambio de trayectoria final de la embestida que funcionaron como aire caliente para secar ropas y aburrimientos. Vapor que subió de la arena al cemento alzando los ánimos provocados con brindis de rabia.
Rodillas en tierra citando de largo en los medios para enlazar tres y el del desprecio, ya en pie, mirada al tendido. Al toro le cuesta recorrer el trayecto del engaño y ante la falta de transmisión Macías pone la salsa de molinetes y pases por detrás para que la vista del espectador no se distraiga de la parte principal, el ruedo. Al mismo tiempo disminuyen la fuerza del toro y la distancia con Macías, que aguanta parón resuelto con giro para el de pecho. Sin más que extraer se vuelca en el morrillo para clavar entera la espada y obtener el trofeo.
A solo una oreja más de la salida a hombros realizó el esfuerzo con el último, más estatua de piedra que animal con sangre, parado, clavado, sin ganas de la pelea que no existe si uno no quiere. De la misma condición fueron los dos hermanos anteriores con el hierro de Martín Lorca, ganadero y empresario ayer que no tuvo buen día ni en la recaudación ni en el comportamiento, aplicados a cada apuesta. Con semejantes enemigos, ni Ramos ni Cortés tuvieron opciones, el primero además perjudicado ante sus paisanos por actuar después de la tradicional merienda a mitad del festejo, que ocupa miradas de envidia a los que no la trajeron, bocas masticando de los previsores y manos apretando bocadillos de hambrientos. Sentidos ocupados que restaron importancia a la labor por escasa que fuera.
Con estómago lleno y garganta mojada desfilaron las peñas al terminar el festejo.

FICHA
1ª Feria Burgos. Un tercio de entrada.
6 Toros de Martín Lorca

José Ignacio Ramos, silencio y silencio.
Salvador Cortés, oreja y silencio.
Arturo Macías, oreja y silencio.

martes, 22 de junio de 2010

ALICANTE: FERIA DE HOGUERAS 2010







ALICANTE: MACÍAS, OREJA POR DOS
MARIANO ALIAGA / HIDROCÁLIDO

Presidentes de plaza. Criterios distintos en la misma. Dos días, dos juicios diversos, ningún acierto. Diferencia en la sentencia, coincidencia en la ausencia de afición y sensibilidad.
A estas horas llegarían fotos a la redacción con la salida en hombros de Macías si el juez no hubiese escondido con o sin vergüenza el segundo pañuelo. Tacaño con la suerte ajena, buscada, trabajada y merecida.
Comenzó Macías ante la bondad del tercero, con larga de rodillas en el recibo tan pegado a tablas que no existía escapatoria, para quedar ahí y esperar la nueva llegada lanceando verónicas en tierra primero, en pie después. Chicuelinas en el quite continuando creciendo con la labor en banderillas del subalterno mexicano debutante en España, Bam-Bam, clavando en corto el primero, sin ventajas el segundo. Estatuarios barbilla en pecho del hidrocálido para continuar con la diestra, provocando petición de música de acompañamiento que no le abandonó hasta el final. Ahí comenzó a sentirse a gusto y disfrutar con la seguridad que concede, para el pase por detrás y por sorpresa. Todo en los medios, pies firmes, muñecas a compás. Hasta de frente se puso para interpretar los naturales de la confianza en sí. Más con la ligadísima tanda derecha pareciendo infinito redondo rematado con pase de pecho rodillas en tierra. Nombre de su profesión y su país coreados en tendidos altos que provoca la sonrisa de satisfacción sin desaparecer ni ante la decisión del juez, después de clavar arriba echándose y quedándose, para pasear un trofeo que vale por dos pleno de satisfacción.
En el que cerró festejo intentos firmes ante toro inmóvil imposible y público impaciente de futbol porque jugaba España.
Abrió plaza el Cid perdiendo trofeo por la espada, como casi siempre, después de una labor en la que destacaron los naturales del buen pitón izquierdo de su enemigo. Con el cuarto no consiguió acoplarse y solo destacaron los adornos finales.
El segundo fue devuelto al partirse el pitón tras estrellarse contra tablas en salida express. Corrió turno Matias Tejela sin poder aprovechar la bondad del animal salvo al final de la faena.
Más dispuesto en el quinto, sobrero de Fraile Mazas, manso al que supo mantener con la muleta en la cara incluso en los terrenos de toriles. La estocada caída ensució la imagen.
Crónica de lo que pudo y debió ser.

5ª de la Feria Alicante. Un tercio de entrada.

5 toros de Valdefresno
1 toro de Fraile Mazas(5º bis)

El Cid, saludos y saludos.
Matías Tejela, saludos y saludos.
Arturo Macías, oreja y saludos.

jueves, 10 de junio de 2010

"SENSACIONES" POR MARIANO ALIAGA

Una historia, un mundo, un día, un momento. Desde Santarém (Portugal) hasta no sé cuando. Amigo mio que alegria poder contar contigo en este camino lleno de buenos momentos y algunos tristes. "Sensaciones" también tiene todo eso...y mucho más. Para todos os invito a pasar por Libreria Rodriguez (Madrid) para adquirirlo. Simplemente genial. Gracias Mariano por estar ahí. Más info: suertematador

domingo, 6 de junio de 2010

5ª ANIVERSARIO-MADRID



MADRID, 5ª ANIVERSARIO.
Mariano Aliaga / HIDROCÁLIDO

Tres toreros, tres caras, tres monedas. Alegría y triunfo para Juan Bautista por la puerta grande conseguida, tristeza en Miguel Abellán por no culminar con la espada una buena faena al cuarto y decepción en Arturo Macías porque a pesar de su disposición y firmeza no obtuvo frutos. Todo con una buena corrida de El Cortijillo más remiendo de Lozano Hermanos, propietarios también de la titular. Espectadores mejicanos en el sol que animaron al grito de ¡Viva Aguascalientes! respondidos por los demás, que fueron así localizados en el resto de la plaza, para satisfacción de los paisanos. Banderas del país hermano en alguna barrera dando colorido a la tarde y estímulo al torero, que ya lo traía puesto desde el hotel. Benditos ellos que trajeron frescas ilusiones a los que llevamos más de cuatro semanas en el granito ardiente. También había franceses para respaldar a Bautista, pero no se notaron. El resto, los de aquí, hoy también público diverso mientras los abonados se han marchado a disfrutar del fin de semana en playas comunes o piscinas privadas.
Ellos se lo perdieron por irse, los que vinieron, vieron como el hidrocálido abrió la chaquetilla mostrando sus enormes ganas en un quite por gaoneras ajustadas al segundo, como sello de presencia, para continuar en el primero de su lote, noble y descastado, con el que las ansias de triunfo seguramente calentaron su cabeza para no acertar con la distancia que el toro necesitaba. Buenos comienzos citando de lejos con estatuarios soportando el parón al llegarle la cara. Mejores las tandas con la derecha por abajo, intercambiando alguno por detrás de sorpresa y suspiro, porque Macías se queda muy quieto. Pies juntos en los medios donde el animal ya se quedaba corto, figura erguida y muleta arrastrando, muy seguro. Al acortar terreno el toro protesta y no pasa, en señal de la necesidad de aumentar distancias. Manoletinas finales de vértigo rematadas con espadazo, y descabello para abreviar la agonía.
El último de ferias resultó el más deslucido, por complicado, mostrándose Macias muy firme ante lo imposible.
Juan Bautista abrió la puerta grande por única vez en un mes, cortando una más una, con un lote noble que siempre humilló y que llevaba el cortijo en las entrañas. Bautista les sacó el cortijillo estando bien con ellos aunque tenían más que extraer. Por eso, quizás, vinieron las protestas de los exigentes que vieron como, sobre todo en el quinto, Bautista estuvo por debajo de las cualidades del toro, aunque tiró de inteligencia para dejarle la muleta en la cara cuando el toro quería marcharse, ligando de la única manera posible, sacándole unos casi redondos infinitos al continuar la embestida enlazada. Faltó la pausa templada cayendo a menos excepto con las trincherillas de remate y la estocada arriba. Oreja con división.
Mejor el francés en su primero toreando con compás abierto acompañado de olés susurrantes que dieron paso a los fuertes cuando relaja la figura recta y manda a la mano recorrer el largo espacio de adelante a atrás, permitiéndose incluso mirar al tendido. El toro a lo suyo, perseguir con afán la tela, torito bueno que también viajaba por el izquierdo y giró en redondo al toque de su matador, que finalizó la tanda con un molinete, para algarabía popular. La estocada provocó la aparición de los pañuelos y que el presidente mostrara el suyo una vez. Oreja unánime.
El mismo premio hubiera obtenido Miguel Abellán en el cuarto, buen hermano también, con el que tuvo inicios dudosos, para después mostrar su mejor expresión en Madrid desde hace unos años. Cites de lejos, con el peligro que supone en la capital lucir el toro, para someterlo con la derecha, abajo. Siempre colocado en el sitio, citando sin ventajas, enganchando, llevando templado y rematando, colocado para el siguiente, consiguiendo naturales de los que permanecen en la memoria sin borrarse. En la suerte suprema, veinte cuatro mil manos agarraron la empuñadura con la vista, pero no fue suficiente para enterrar el estoque, perdiendo el justo premio que quedó en una vuelta al ruedo de las de verdad, sentida y agradecida.
En el que abrió plaza se mostró dispuesto ante un toro que ya esperaba en banderillas, resultando complicado en la muleta.
Fin de ferias. Tardes de aburrimiento, verdaderamente, las próximas sin toros.

FICHA

5ª Aniversario. Más de tres cuartos.

5 toros de El Cortijillo,
1 toro de Lozano Hermanos (1º) .

Miguel Abellán, silencio y vuelta al ruedo.
Juan Bautista, oreja y oreja.
Arturo Macías, aplausos y silencio

sábado, 5 de junio de 2010

4ª ANIVERSARIO-MADRID





MADRID, 4ª ANIVERSARIO. EL FANDI Y LOS INVITADOS A LA PIEDRA
Mariano Aliaga / HIDROCÁLIDO

No se llenó ayer la plaza, lástima. Calor, mucho calor en el ambiente, y frío, mucho frío en el tendido con la labor de El Fandi. Seguramente, ahora en el hotel, David se estará preguntando qué más tiene que hacer para cortar orejas en Madrid. Estoy por coger un taxi y hacerle compañía para ver si entre los dos somos capaces de extraer conclusiones y motivos. Tampoco lo entendemos nosotros. Puede ser que los titulares de los abonos se declararon en huelga reaccionaria dando ejemplo a sindicatos cómplices de nuestro país y los asistentes fueran de piedra prestada, sin almohadilla, con la botella de agua y el bocadillo de casa, más pipas y cacahuetes como el que va al al zoo, en pantalón corto y camiseta, sin dar importancia a la pelea entre la vida y la muerte. Imposible pedirles criterio a los personajes, arrastrados por la minoría que tantas faenas ha entorpecido, ha taponado, impidiendo el crecimiento, descentrando a torero y resto de público con sus continuas interrupciones a gritos, sin esperar la conclusión. Casi siempre bien en el fondo del motivo de la protesta, casi siempre mal en las formas y momentos.
También pudo ser que a las faenas les faltara fibra para conectar, más importancia para la galería. Pero la verdad es que prácticamente todo lo hizo bien.
David Mandila “El Fandi”, recibió a su primero, de Torrealta con calidad y poca fuerza, por verónicas a la altura del mejor capotero, abrochadas con media de rodillas. Acompañó a su enemigo al caballo llevándolo galleando por verónicas también, para después interpretar un quite por chicuelinas de mérito. También clavó los tres pares de banderillas con la discusión habitual entre pureza y espectáculo. Series de compás abierto por ambos pitones, destacando dos naturales por su profundidad y recorrido. Inicio de protestas a la colocación, para citar de frente muy en corto y cruzado intentando acallar bocas grandes que ni así se cerraron. Gran estocada y pocos pañuelos.
En el quinto, del hierro titular de Palmosilla más escaso de fuerzas, Fandi salió decidido para repetir lances limpios por verónicas. En el último tercio, de rodillas en los medios inició la labor que para otros hubiera provocado fuego en las manos de dar palmas. Ya de pie, con la diestra se deja llevar, sintiéndose en el medio desmayo de brazos y figura recta con pies juntos. Tendido ciego. Tras otras tandas importantes, engancha un molinete y el de pecho quedándose colocado para redondo invertido con el toro ya agotado, sin gas y porque El Fandi le exprimió al máximo. Sin acierto con los aceros no supimos cual hubiera sido la reacción del público si hubiese acertado.
Rafaelillo pasó de puntillas por la tarde. Acelerado en su primero, que fue espectacular galopando a la tela pero incómodo en las salidas de la muleta. Al quinto se la dejó en la cara para ligar pero el toro protestaba en la mitad. Había que poder y someter, algo que no ocurrió.
Matías Tejela no se acopló en su primero sin darle distancia y que le dejó en evidencia al tomar la muleta humillando cuando le bajaron la mano y corrieron la muleta. En el sexto, muy buen sobrero de Moisés Fraile, tras unos inicios prometedores enganchando adelante y rematando atrás, además de largos redondos, la faena fue a menos a pesar que el toro tomaba el engaño como seda, para caer en aburrimiento y además matar mal.
Otra vez, un buen encierro se marchó al desolladero con las orejas en su sitio.

FICHA

5ª Aniversario. Tres cuartos.

2 toros de Torrealta (1º y 2º),
3 toros de La Palmosilla
1 sobrero (6º bis) de Moisés Fraile

Rafaelillo, silencio y silencio.
El Fandi, saludos y ovación.
Matías Tejela, silencio y silencio.

viernes, 4 de junio de 2010

3ª ANIVERSARIO-MADRID



MADRID, 3ª ANIVERSARIO. OREJA AL EMPERADOR CASTELLA
Mariano Aliaga / HIDROCÁLIDO

Como es sabido, a principios del siglo XIX España libró la guerra de la Independencia contra las tropas francesas de Napoleón Bonaparte. Como si retrocediéramos dos siglos, ayer en Madrid, un embajador francés, Sebastián Castella, intentó conquistar de nuevo la catedral del toreo, entrando, como entonces, con la conformidad de los españoles que le admiten en su Corte de figuras. Toda la diplomacia desplegada fue de gusto exquisito destacando en el primer intento los lances a pies juntos de los comienzos como expresión de las buenas maneras o “savoir faire”, que prolongó en un quite por salterillas como réplica al interpretado por Perera con gaoneras, ambos angelicales, pero en comparación, dios estuvo aquí el día anterior y realizó los quites como él mismo.
Inicio de faena con cambiados por la espalda citando de lejos igual que en la siguiente tanda con la mano derecha, ya templando y sometiendo a un toro de gran calidad. Ahí ya parecía tener conquistada a toda la plaza, pero no contaba con la posterior rebelión del dos de mayo en el sol exigiéndole que no solo estuviera en su sitio en el primer pase sino en todos y además ligando. Eterno debate o rápido final si se aplica la física para entender que si se cita en el cacho saldrán de uno en uno y si se liga no pueden ser en el sitio salvo el primero. Otra cuestión es por donde pasarse los pitones, dentro o fuera, o el embarque con bamba o pico de la muleta. Algunos aficionados de sombra, afrancesados por un día, respaldaron la labor de Castella que continuó con temple y soportando los parones sin moverse, ligando series con los pies clavados, manejando solamente la franela, en derroche de mando y poder, para finalizar con desplante metiendo la cara entre los pitones. Consiguió rematar una faena importante con una estocada hasta la cruz. Pañuelos en los tendidos incluso de los indecisos, ni afrancesados ni españolistas, que los retiraron pronto para no llamar la atención con la duda de equivocarse ante la presión de los rebeldes. Una merecida oreja le concedió el presidente Godoy, perdón Manuel Muñoz Infante.
En el quinto, otro asalto importante con otro toro importante de Victoriano del Río, recibiéndole con verónicas como vals de fiesta en palacio con bailes de salón en Versalles o Aranjuez. Otra pieza en el quite por delantales con la réplica de Perera, variada, por chicuelinas y tafallera. El francés ya había entrado ayer con honores en Madrid tras la primera faena y solo faltaba un trofeo para abrir la puerta de Alcalá como nuevo emperador. Galopa el toro desde el burladero hasta las medios donde Castella, convertido en estatua, no levanta la mirada del suelo hasta que enlaza con dos trincherazos y un molinete para poner la plaza bocabajo. Tandas por ambas manos con la complicidad de un animal que se presta a todas las suertes con transmisión y bondad. Pero de nuevo el levantamiento del sol provoca las dudas de los indecisos que jaleaban a Castella y la faena va a menos, también porque el recorrido del toro se acorta, sin que por ello El Emperador baje una milésima su disposición, aunque no consigue mantener el tono. Pinchazo que cierra la puerta grande, media y descabello.
El Fundi desperdició un magnífico ejemplar, bravo y noble que hizo cuarto, mostrándose desconfiado, como sin atreverse al enfrentamiento que seguro le hubiera conducido al triunfo. El primero no lo vio claro y abrevió. Algunos pitos de condena como fusilamiento del tres de mayo.
Miguel Angel Perera nada pudo hacer con el inválido tercero y en el último eternizó una labor sosa con un toro también sin sal, ni pimienta.
El final del sueño sería ver mañana el retrato de la tarde en dibujos de Francisco de Goya.

FICHA

3ª Aniversario. Lleno.

5 toros de Victoriano del Río
1 toro de Cortés (6º)

El Fundi, silencio y pitos .
Sebastián Castella, oreja y saludos .
Miguel Ángel Perera, silencio y silencio

jueves, 3 de junio de 2010

BENEFICENCIA - MADRID






MADRID, CORRIDA DE BENEFICENCIA. QUITES DE DIAMANTE
Mariano Aliaga / HIDROCÁLIDO

Cinco quites, cinco sortijas con cinco diamantes para los cinco dedos de una mano que se rompió aplaudiendo. Desde aquellas tardes de Julio Robles con Ortega Cano y la más reciente de Joselito con Enrique Ponce, no se había vivido nada igual en la capital. Daniel Luque entra al quite de su toro, tercero, por chicuelinas ceñidas, de frente, solo moviendo el capote para dibujar el lienzo. Segundo puyazo y turno para Morante de la Puebla que se dirige a la cara con la lentitud y ceremonia propias del sevillano para recoger en sus brazos al toro acunándole en la capa por verónicas, de las de volverse loco y así quedarse, toreando con todo el cuerpo desde punta de zapatilla hasta el rizo de la castañeta, enlazando una tras otra creando una obra sublime. Imposible parecería réplica al maestro, pero Luque, sacando la vergüenza torera añorada, interpreta otra serie del mismo lance, verónicas de muy alto nivel en dura y bella competencia, para, además, invitar a Morante a salir de nuevo. No lo duda el de La Puebla y esta vez elige chicuelinas para elevarnos de la tierra a la gloria, cuando se enrosca su capote en cada lance, como tuerca en tornillo, enredadera trepadora, mano baja la diestra, al hombro la contraria, enlaza el por qué de la afición, por qué existen los toros, por qué es torero, por qué la plaza enloqueció.
Daniel Luque vuelve a la contra otra vez con el mismo lance que el rival y alcanza un nivel de más allá para el ahí queda eso, desmonterarse al igual que su compañero y contemplar como es esta plaza cuando se inunda de emoción puesta en pie, aplaudiendo, pasándose la mano por el brazo para comprobar la piel erizada o disimulando lágrimas vergonzantes en caballeros recios. Morante se reservó su contra réplica para el cuarto donde volvió a realizar la pura expresión y definición de arte en el quite por verónicas jugándose la carne, generoso, regalando sin esconder. No se puede torear mejor.
También importante fue el quite de Cayetano al cuarto. Las distintas venas que atesora le afloraron. Sangre Dominguín para irse decidido con la capa abierta en el suelo alrededor de sus pies, solamente sujeta con una mano y la otra al cite arrojando la montera al toro, que se viene, para, bombeando sangre Rivera, interpretar un farol con el que echarse capote a la espalda y continuar por gaoneras de la vena Ordoñez.
El resto, sin duda, de importancia menor. Morante sin acoplarse en su lote. Cayetano tampoco, desperdiciando el buen segundo. Luque estuvo a punto de obtener trofeo en el tercero si las protestas a su colocación no hubieran impedido crecer la faena, demasiado larga y sin chispa en el último.
Todavía perdura la intensidad. Cuando me miro la mano, recuerdo la tarde.


FICHA

Corrida de Beneficencia. Lleno .

6 Toros de Núñez del Cuvillo

Morante de la Puebla, silencio y saludos.
Cayetano, silencio y silencio.
Daniel Luque, vuelta al ruedo y silencio

miércoles, 2 de junio de 2010

2º ANIVERSARIO- MADRID

Foto: El par de Montoliu ( blog: Larga Cambiada. Foto de Juan Miguel Sánchez Vigil)


MADRID, 2ª ANIVERSARIO. CURRO DÍAZ, EL NAUFRAGO.
Mariano Aliaga / HIDROCÁLIDO

Ante el hundimiento, por aburrimiento, del barco de la Feria, Curro Díaz se lanzó al agua para nadar a base del buen gusto que atesora e intentar llegar a la isla desierta de la torería en este ciclo. Amarró fuerte un cabo para tirar con fuerza e intentar evitar el naufragio del barco con la tripulación del serial isidril, más los polizones de relleno que supone el Aniversario. Dos manos agarradas a la soga como a su capote en los lances al tercero, aguantando y tirando del toro incluso cuando se vencía, como sacando la boca del agua para hacernos respirar a todos algo de aire fresco y seguir nadando. El mar, toro cinqueño de más de seiscientos kilos, no estaba bravo, más bien en calma y queriendo ganar los adentros, la querencia, mar de fondo. Dos oleadas derribaron al picador y su grumete Montoliu lució andando despacio, sacando pecho y saliendo airoso del embroque con los palos. En torero. Gloria a su padre. Inicio de faena en brazadas por bajo importadas de Linares, su tierra, con sello y sabor. Primeras tandas con la diestra en las que llega al relax de bajar los brazos, figura erguida, sintiéndose tan a gusto como pez en el agua, para no hundirse en la mediocridad. Impulso a menos por falta de continuidad y primer intento de ganar la orilla que fracasa además por no acertar con la espada, sin pez.
En el sexto, buen comienzo de Curro con la izquierda para después ir amenos al acortar el viaje su enemigo embarullando la labor, que solo subió de tono en dos naturales de frente en su sitio, que resultaron sordos al tendido.
Javier Conde espantó las moscas al manso bonachón que hizo segundo provocando la bronca. En el quinto, bravo destacable del encierro, bailó con su particular coreografía en los alrededores de los pitones sin meterse en la faena desaprovechando un toro, otro más en estas semanas, de claro triunfo. Clavó los estoques sin tirarse, pasando.
Juan Mora, desgraciado en el sorteo aunque sin volver la cara a las dificultades. Primero con un buey que podía apoyar la pala del pitón en su cabeza, sin humillar revolviéndose con facilidad insólita para su esqueleto, con el que Mora lo intentó incluso cambiando terrenos. El cuarto, de corto recorrido, se acabó pronto, no sin que antes el extremeño instrumentara lo más destacable de su labor por el pitón derecho en muletazos cortos que no llegaron y cites muy cerca, de frente, que no calaron. No estuvo fino con los aceros esta tarde.
Tampoco con la corrida cinqueña de Vellosino fue posible ver atravesar la puerta grande. ¿Será hoy?

FICHA

2ª Feria del Aniversario. Más de tres cuartos.

6 toros de Vellosino

Juan Mora, silencio y silencio.
Javier Conde, pitos y pitos.
Curro Díaz, saludos y silencio

martes, 1 de junio de 2010

1ª ANIVERSARIO-MADRID

Foto: Urdiales decepcionado. ( blog: Larga Cambiada, foto de Juan Miguel Sánchez Vigil)


MADRID, 1ª ANIVERSARIO. UNA MENOS
Mariano Aliaga / HIDROCÁLIDO

Pensaba, viendo la corrida de ayer, como hubiera sido la lidia si me trasladaran en el tiempo cien años atrás, y entonces, las imágenes se convirtieron en blanco y negro con rayas intermedias de película en celuloide antiguo, la plaza se volvió similar pero distinta, el público acudía alegre y sonriente a disfrutar de la fiesta, los hombres, sombrero en la cabeza, con cigarros puros humeantes y señoras, con tocados atrevidos, agitando con garbo su abanico de lujo. No me los imaginaba como ayer apresurados en el antes, serios y aburridos, durante y después.
Toro que salta a la arena como el primero de ayer, serio por delante, ancho y amplio de cuerna, remate por detrás. Alto y cuajado. Matador que con decisión se va de frente y se enfrenta para interpretar con garbo diversas suertes de capa antes y durante el tercio de varas con los aplausos y la algarabía de fondo. A todo lo que sucede en la cara del toro se le da importancia y sobre todo al toro. Muleta en la mano, la ambición le lleva a un enfrentamiento corto pero intenso en emoción. Sin derechazos ni naturales lentos y bajos. El valor se muestra y se evidencia, además el toro aguanta y aguanta en esa fase más preparatoria de suerte suprema que de parte fundamental en la lidia. Cada pase tiene esa importancia que da el enemigo y la disposición, riesgo, verdad. Sin toreo profundo pero si auténtico.
El grito del repartidor de bebidas me vuelve a la realidad y veo que tras unos intentos de lancear con el capote, Diego Urdiales pide intervención rápida de subalterno al auxilio. De acuerdo que los de encaste Atanasio no se dejan generalmente en el primer tercio, pero siempre hay salidas airosas, como antes. Quite de Rubén Pinar por chicuelinas con desplazamiento de la figura y se acabó el capote. Lástima. En la muleta el toro solo aguanta tres series que no transmiten porque faltó entrega y ambición. Faltó apretar los dientes, ajustarse el fajín, desabrocharse el corbatín y salir a por todas. Como antes. Y eso que el toro fue noble y mansote, sin peligro, pero con poca gasolina. Al contrario de los de antes. Trasteo de infinidad de pases sin fondo, al principio, con el vuelo del pico de la muleta y al final en el sitio con el animal deseando finalizar.
Ese fue el denominador común de la corrida. Los toros de Valdefresno, salvo matices, tuvieron un punto de mansedumbre y bastante nobleza, aunque justos de gas. Es decir, sirvieron lo justo, si no para triunfo importante si para que la terna hubiera logrado mejorar su imagen de cara al futuro. Pero faltó, sobre todo, ambición en la terna. No ganas, que seguro las tienen, sino decisión para dar ese paso más que marca las diferencias.
Todavia más larga fue la labor de Urdiales a su segundo, que siempre llevó la cara alta, ante el que no pudo evitar los enganchones.
Rubén Pinar realizó una faena al segundo que en otras plazas le hubiera supuesto algún trofeo, pero aquí no vale pegar pases y más pases desde afuera. En el quinto y último de sus actuaciones en Madrid, se puso de verdad cuando su enemigo no quería pelea y era demasiado tarde. La ambición debe llevar a intentarlo siempre.
Miguel Tendero, en el tercero pareció contagiarse de la primera actuación de su compañero Pinar, pasándose repetidas veces el toro, acompañando. Con el sexto, destacable de la corrida, no aderezó el soso guiso con la pimienta necesaria para que llegara el sabor al tendido.
Este año no se suman tardes, se restan. Queda una menos.

FICHA

1ª Aniversario. Tres cuartos.

6 Toros de Valdefresno

Diego Urdiales, silencio y silencio.
Rubén Pinar, silencio y silencio.
Miguel Tendero, silencio y silencio.

domingo, 30 de mayo de 2010

SAN ISIDRO-23ª DE FERIA

Foto: Va de Sombras ( Blog: Larga Cambiada , foto de Juan Miguel Sánchez Vigil)


MADRID, 23ª de Feria. TRACA FINAL
Mariano Aliaga / HIDROCÁLIDO

Esta Feria de petardos diarios ha terminado con la traca final.
Los responsables pirotécnicos parecen haber preparado escrupulosamente el último día para que explotara el desastre.
Primera bomba, la sustitución de la ganadería titular de Adolfo Martín, con solo tres toros aprobados, que el ganadero decidió llevarse de vuelta al campo. Escurridos de carnes y sin remate, el resto no pasaron el trance veterinario al llevar su dueño la crisis al terreno alimentario, cumpliendo un régimen de obesos y sin ser vistos con anterioridad por supuestos expertos veedores de la empresa.
Segundo mortero, anunciar el hierro de Salvador Domecq. Parecería una provocación cambiar albaserrada por domecq, pero con derecho a devolución en taquilla se podía elegir entre quedarse viendo a la selección española en televisión o acudir a la plaza con la escopeta cargada del derecho a réplica. Pues todos eligieron coger las armas, que además ya llevaban munición de la feria sufrida. Valientes.
Primeros disparos ante el cartel anunciador del primero de la tarde con palmas de tango, pancartas y gritos. La empresa lanza una andanada de fogeo con el ejemplar de marqués de Domecq rodando por los suelos de inválido evidente. Pañuelo verde y desde el tendido siete arrecia la ofensiva. Mejor dicho, defensiva, a la agresión patente. Incluso débil la respuesta para lo que en otros años se hubiera producido. Sin opciones el sobrero de Cortijoliva, sin fuerza ni raza el segundo, para llegar a otro inválido tercero que el presidente se empeñó en mantener torpedeando la paciencia de toda la plaza que respondió con una explosión de protesta unánime ante las repetidas caídas en la muleta. Cuarto y quinto dignos hermanos de los anteriores recibiendo ya el silencio como respuesta de quienes ya están convencidos que desgraciadamente la protesta no ha servido de nada y castigan con el arma de la indiferencia. Esperanzas en el último pero se acabó pronto, cerrando página y libro que no mereció ser leído.
El Fundi, Rafaelillo y Javier Valverde estuvieron en el día y el momento equivocado, con todo en contra, entre dos fuegos con sus chaquetillas de la Cruz Roja para no ser alcanzados por fuego cruzado.
El madrileño en su línea de desconfianza actual, el murciano intentándolo y el salmantino sin rematar lo poco que se dejó el sexto.
En el serial de San Isidro de este año se han utilizado armas de destrucción masiva contra nuestra fiesta y aunque tiempo habrá para el análisis ya deberían ir pensando los responsables en tomar todas las medidas necesarias para no reproducir el desastre.
Fallados los premios, se ha decidido nombrar triunfador de la feria a: La Paciencia.

FICHA

23ª de San Isidro. Lleno.

5 toros de Marqués de Domecq
1 toro (1º bis) de Cortijoliva

El Fundi, silencio y silencio.
Rafaelillo, silencio y silencio.
Javier Valverde, silencio y saludos.

sábado, 29 de mayo de 2010

SAN ISIDRO-22ª DE FERIA

foto:El gesto, Robleño. ( Blog: Larga Cambiada, foto de Juan Miguel Sánchez Vigil)


MADRID, 22ª de Feria. OREJA DE ORO, TOREROS DE PLATA
Mariano Aliaga / HIDROCÁLIDO

La oreja para Fernando Robleño, la gloria para Carlos Casanova y Jesus Arruga, banderilleros de la cuadrilla de Jesús Millán.
La primera por dos tandas en el quinto, cruzado, de frente, con cinco muletazos y la estocada, tras inicios titubeantes de incomprensión y desacoplo.
Lo segundo por tres pares de banderillas al cuarto, los mejores de esta Feria y de muchas anteriores. En conjunto, el mejor tercio recordado de los últimos años, con verdad, emoción y calidad, taleguilla rota, sangre en la cara, pelele humano al aire, despojo en el suelo, poder a poder dando ventajas, de abajo a arriba, entre puñales, pitón a la chaquetilla, salto apurado al callejón, ovación, público en pie, monteras en la mano. Resumen tan apresurado como película del recuerdo en fotogramas que saltan a la mente en fogonazos impresionistas. La verdad de jugarse la vida con banderillas en la mano contra la mentira de pasar el trámite clavando palos. Honor para Casanova y Arruga, toreros de plata.
Corrida de Palha, o dos tercios de corrida, lidiándose solo cuatro, la mitad de los rechazados. Sin saludos de mayoral ayer a diferencia de hace un año tras la terrible cornada a Israel Lancho. Ni los de Sevilla ni los de aquí tuvieron presencia de primera en esta temporada. Gran toro el tercero que le correspondió a Francisco Javier Corpas, dejándole pasar hasta el desolladero viendo las orejas en su sitio, aquellas que tenía para cortar por su gran transmisión y su calidad demostrada cuando le bajó la mano llevándole, dejando en evidencia a quien no supo mantener el tono con repetidos y deslucidos enganchones por no correr la mano. El sexto, de El Torreón con cuajo, para espejo del ganadero portugués, también demostró su calidad pero Corpas estuvo acelerado, quitándole el engaño a mitad del pase y repitiendo enganches en la tela. Dos toros para triunfo de Alcalá al cielo.
El primero de Robleño, acudió de lejos a la muleta para disfrute de los week-end invitados que no apreciaron los defectos de quedarse después y siempre con la cara alta. Además, el madrileño estuvo desconfiado y a la defensiva.
Lote complicado para Jesús Millan, mostrando voluntad en el inicio de faena al primero, rodillas en tierra, para luego apagarse por la complicaciones de un animal que buscaba las vueltas. En el cuarto, peor, solo pudo abreviar.


FICHA

22ª de San Isidro. Lleno

4 toros de Palha
2 toros de El Torreón (5º y 6º)

Jesús Millán, silencio y silencio.
Fernando Robleño, pitos y oreja.
Francisco Javier Corpas, pitos y silencio

viernes, 28 de mayo de 2010

SAN ISIDRO-21ª DE FERIA

foto:Un susto en la barrera. (blog:Larga Cambiada por Juan Miguel Sánchez Vigil)

MADRID, 21ª de Feria. TARDE DE TODO
Mariano Aliaga / HIDROCÁLIDO

Llegaron los nubarrones al cielo pero escampó en la plaza del aburrimiento general arrastrado, que pesa ya como losa en las piernas dobladas, las posaderas planas y el desánimo interior, aunque afortunadamente después de cada día amanece el siguiente con la ilusión y la pasión de ir a los toros. ¿Qué brebaje será el que nos infiltraron para poder continuar tantas tardes sin perder el ánimo? En el frasco pone “afición” , pero deben ser células madre que se van desarrollando, creciendo y multiplicando por dentro cada vez con más fuerza. De otra forma y aunque lo pregunten, no tiene respuesta,
Testosterona le debieron infiltrar ayer a Sergio Aguilar para estar delante de sus dos toros, el peor lote, con la firmeza y seguridad que anduvo. Muslos por delante sintiendo el aliento del toro en ellos, resbalando babas por la seda, pitones en el bordado. Y el tío, de luces, sin dudas ni escondidas. Cuatro toros tuvo que recibir para poder lidiar el que definitivamente hizo segundo, por devoluciones de inválidos y lesionado tras puyazo en mal sitio que se manifiesta con andares descompensados en el primer lance del quite de Bolivar. Tanto cambio para que se quedara el peor, con peligro, buscón, que al iniciar la faena le engancha por la pierna lanzándole al aire en fea voltereta. Ni se dolió, ni se miró el puntazo el madrileño para volver como si nada a la pelea imposible. Derrotes arriba y abajo. Horrible por el izquierdo, menos malo por el derecho por el que Aguilar le roba alguno a base de tesón.
El quinto aún peor porque además tenía violencia y la fuerza que le faltó al segundo. Al toro le costaba ir, rebrincado. Desconozco si Aguilar cerró los ojos para pasárselo pensando y auto convenciéndose de que el toro era noble, porque si no es difícil explicar tanta seguridad hasta el punto de ligar una tanda con la derecha en un palmo de terreno con los pitones aquí y allá, cazando mariposas imaginarias con tornillazos sin presa. Luego tuvo que meterse en los terrenos reservados, con la emoción y el temor del percance inmediato que por fortuna no se produjo. Hasta la suerte suprema en ambos fue bien interpretada con dos estocadas en todo lo alto.
Luis Bolívar estuvo a punto de cortar una oreja en su primero de acertar con la espada. Con un toro exigente, incómodo pero de gran transmisión, que se desplazó de lejos, al que Bolivar lució citandole en los medios, primero mano diestra para enroscarlo a su cintura y después con cartucho de pescado desplegado con la izquierda para torearlo por bajo, coreado todo por quienes otros días le negaron el pan. Pudiera ser que ayer se les subieron las emociones a la garganta, por la violencia del toro y la valentía del torero, y no les dejara hablar. En cada arrancada parecía que podía ser prendido, evitándolo con el movimiento de muleta, sin despegar zapatillas ni retirar el cuerpo aunque el toro se vencía y tiraba el derrote. Dura pelea sin gestos fáciles a la galería y la verdad por delante para poder torear. Bolívar en su mejor dimensión que no certificó con la espada.
Daba pena mirar su rostro al doblar el sexto que no le dio ninguna opción por inválido. Era su cartucho final en esta feria.
El Fundi no parece totalmente recuperado de los percances del año pasado. Extraño en él que no se acoplara con el buen primero, echando la pierna atrás y aliviando el físico. Él que tantas complicaciones de ganaderías exigentes ha superado. El cuarto, sobresaliente de la corrida por noble y manejable, tampoco fue espejo de acierto del Fundi. Intentos sin convicción.
De todo vimos. Nueve toros, desacierto en El Fundi, toreo con firmeza de Bolívar, valentía de Sergio Aguilar.

FICHA

21ª de San Isidro. Lleno.

5 toros de Javier Pérez-Tabernero
1 sobrero de Conde de Mayalde (Hizo 2º tras devolución del titular, otro de Domínguez Camacho y otro deTorrehandilla, )

José Pedro Prados 'El Fundi', silencio y silencio.
Sergio Aguilar, saludos y saludos.
Luis Bolívar, saludos y silencio